U2. Los años veinte y los gobiernos radicales

Historia Económica Argentina · Clase 07

Sebastian Freille

Universidad Nacional de Córdoba

Apertura y hoja de ruta

Dónde quedamos

  • La guerra dejó a la Caja en modo autorregulación: base monetaria constante, tipo de cambio flotante.
  • El sistema bancario resistió; el problema de fondo fue fiscal: el BNA financió al Estado.
  • En 1916 el PAN transfiere el poder: los radicales heredan una economía en ajuste y la llevan hacia un futuro incierto.

Idea clave

Los años veinte son el momento en que la convergencia con los países ricos empieza a volverse divergencia —y también el momento en que nace la industria moderna argentina—.

Los tres presidentes radicales

Hipólito Yrigoyen 1916–1922 Primer gobierno popular. Estado mediador. YPF.

Marcelo T. Alvear 1922–1928 Ala antipersonalista. Moderación y reforma arancelaria (1923).

Hipólito Yrigoyen 1928–1930 Segundo mandato. Crisis. Golpe del 6 de septiembre.

Los tres comparten la base del sufragio ampliado (Ley Sáenz Peña) pero difieren en estilo y política económica.

La pregunta de hoy

Si la economía se monetiza, se industrializa y hasta vuelve al patrón oro, ¿por qué Argentina empieza igualmente a quedarse atrás? ¿Qué hicieron —y qué no hicieron— los radicales con la economía? ¿Y hasta qué punto la respuesta está en Buenos Aires… o en Londres y Nueva York?

La tesis de Gerchunoff y Llach

La prosperidad de los años veinte fue en parte una ilusión: dependía de un orden internacional reconstruido a medias, sostenido por deuda y hegemonías en transición. Entender el período exige mirar tanto la política económica doméstica como la estabilidad perdida del sistema mundial.

Mapa de la clase

  1. Bloque 1 — Los gobiernos radicales: política económica y herencia.
  2. Bloque 2 — El contexto internacional y el cambio de régimen: la estabilidad perdida, el triángulo comercial, la ilusión de Dawes.
  3. Bloque 3 — El origen de la industrialización: la tesis de Villanueva.
  4. Bloque 4 — El sistema financiero que no alcanzó.
  5. Bloque 5 — El frente externo y la vuelta al oro (1927).
  6. Bloque 6 — El Estado y el BNA.

Bloque 1. Los gobiernos radicales: política económica

[1.1] La UCR y sus bases sociales

  • La Unión Cívica Radical (UCR, fundada 1891) representaba a la clase media urbana y a los pequeños productores rurales excluidos del sistema político del PAN.
  • Su líder, Hipólito Yrigoyen, construyó una maquinaria política territorial basada en el comité y el favor.
  • Primera vez en la historia argentina que el poder se transfería pacíficamente entre partidos distintos.

La UCR no era un partido de clase

Su base era heterogénea: empleados públicos, comerciantes, arrendatarios chacareros, inmigrantes naturalizados. Eso explica tanto su amplitud electoral como su ambigüedad programática.

[1.2] Yrigoyen (1916–22)

  • El primer gobierno de Yrigoyen se destacó por la mediación estatal en conflictos laborales: en vez de reprimir, el Estado arbitraba entre obreros y patrones.
  • Semana Trágica (enero 1919): fractura del modelo —el Ejército reprimió la huelga de los talleres Vasena; cientos de muertos; Patagonia Rebelde (1921–22): el Ejército masacró a huelguistas rurales en Santa Cruz.

El límite de la reforma

Yrigoyen medió en los conflictos urbanos pero no pudo —o no quiso— reformar la estructura agraria. La elite terrateniente siguió intacta. El modelo agroexportador, también.

[1.3] Yrigoyen: política exterior

  • Neutralidad argentina en la Primera Guerra Mundial (1914–18): posición principista que generó tensiones con los aliados pero protegió las exportaciones a todos los bandos.
  • YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales): creada por decreto en 1922, al final del primer mandato.
  • YPF fue la primera empresa petrolera estatal del mundo: expresión del nacionalismo económico radical.

El petróleo como emblema

El debate sobre el petróleo dividió a la sociedad argentina: para los radicales, era un recurso estratégico que no podía quedar en manos extranjeras. Para los liberales, era una fuente de inversión que el Estado no sabía administrar.

[1.4] Alvear (1922–28)

  • Marcelo T. Alvear representaba el ala antipersonalista de la UCR: más próxima a las ideas liberales y a la elite porteña.
  • Política económica: menor intervención, mayor confianza en el mercado, estabilización monetaria.
  • Buscó restablecer el equilibrio externo y retornar al patrón oro —lo que logró en 1927—.

El viraje del capital externo

Bajo Alvear, el perfil del capital extranjero comenzó a cambiar: Gran Bretaña seguía siendo el principal inversor acumulado (ferrocarriles, bancos, frigoríficos), pero el capital estadounidense llegaba ahora más fuerte, principalmente en el sector industrial. Para Gerchunoff y Llach, este viraje no era neutro: los intereses británicos y estadounidenses apuntaban a modelos distintos —y esa tensión se haría visible en los años treinta—.

Gerchunoff y Llach (2007), cap. 2.

[1.5] La reforma arancelaria de 1923

  • En 1923, el gobierno de Alvear elevó sustancialmente las valoraciones oficiales de la aduana —base de cálculo del arancel específico—.
  • El efecto fue equivalente a un aumento de la protección arancelaria real, sin modificar las tasas nominales.
  • Este cambio fue el detonante de la oleada de inversión industrial extranjera de la segunda mitad de los años veinte.

La protección accidental de Alvear

Muchas empresas extranjeras —especialmente estadounidenses— prefirieron instalarse localmente a pagar el nuevo arancel. La reforma arancelaria de 1923 creó las condiciones del boom industrial de 1924–1930.

Villanueva (1972).

[1.6] El segundo Yrigoyen (1928–30)

  • Yrigoyen regresa al poder en 1928 con el 60% de los votos —su mayor triunfo electoral—.
  • Pero enfrenta un contexto completamente distinto: crisis financiera internacional, caída de los precios de las materias primas, tensiones políticas internas.
  • El 6 de septiembre de 1930, el general Uriburu lidera el primer golpe de Estado de la historia argentina.

El fin de la democracia radical

El golpe de 1930 no fue solo el fin del segundo gobierno de Yrigoyen: fue el inicio de seis décadas de inestabilidad político-institucional. Ningún presidente elegido democráticamente terminaría su mandato hasta 1983.

[1.7] Los radicales y el modelo

  • Los tres gobiernos radicales ampliaron la democracia política pero no cuestionaron la estructura económica heredada: el modelo agroexportador siguió siendo el eje.
  • El gasto público creció, el Estado medió en conflictos laborales, pero la propiedad de la tierra no se redistribuyó y el capital agrario quedó intacto.

La oportunidad no aprovechada

Con una democracia política recién conquistada y un Estado en expansión, los radicales podían haber reformado el acceso a la tierra o diversificado deliberadamente la estructura productiva. No lo hicieron —y ese legado pesó cuando llegaron los años de crisis—.

Gerchunoff y Llach (2007), cap. 2.

Bloque 2. El contexto internacional y el cambio de régimen

[2.1] El boom de posguerra

  • Terminada la guerra, la demanda reprimida afloró: boom con inflación.
  • La guerra había destruido capital e infraestructura (golpe de oferta); políticas fiscal y monetaria expansivas estimularon la demanda.
  • El boom duró poco: los países subieron la tasa de interés —primero EE.UU., luego Francia y Gran Bretaña— para frenar la salida de reservas. La deflación de 1920–21 fue abrupta y global.

Gerchunoff y Llach (2007), cap. 2; Gómez (2018).

[2.2] Un mundo sin ancla

“Un mundo en busca de la estabilidad perdida.”

  • La Primera Guerra Mundial destruyó los tres pilares del orden liberal pre-1914: el patrón oro, el libre comercio y la hegemonía británica.
  • Los años veinte fueron el intento —en gran parte fallido— de reconstruir ese orden. Pero la estabilidad de 1914 no iba a volver: Gran Bretaña ya no podía financiar el sistema global y Estados Unidos aún no estaba dispuesto a asumir ese rol.
  • Argentina había prosperado bajo aquel orden liberal. Su vulnerabilidad creció en la misma medida en que ese orden se fracturaba.

Gerchunoff y Llach (2007), cap. 2.

[2.3] El triángulo comercial

  • El comercio mundial funcionaba en un triángulo: Argentina exportaba granos y carnes a Gran Bretaña; Gran Bretaña pagaba con exportaciones industriales, servicios e ingresos de capital; Estados Unidos exportaba a Gran Bretaña pero protegía su propio mercado de las importaciones europeas
  • En la posguerra, el triángulo se desequilibró: EE.UU. pasó de deudor a mayor acreedor mundial, pero su proteccionismo impedía que el mundo obtuviera los dólares necesarios para saldar las deudas. UK perdía reservas; su capacidad de comprar EXP argentinas se deterioraba.
  • Los ingresos de exportación argentinos dependían de que Gran Bretaña siguiera siendo un comprador fuerte. Esa condición ya estaba en riesgo antes de 1929.

Gerchunoff y Llach (2007), cap. 2.

[2.4] La ilusión del Plan Dawes (1924)

  • El Plan Dawes (1924) reestructuró las reparaciones alemanas y abrió el flujo de capital estadounidense hacia Europa: EE.UU. prestaba a Alemania → Alemania pagaba a Gran Bretaña y Francia → Gran Bretaña y Francia compraban materias primas (incluyendo las argentinas).
  • Este ciclo sostuvo los precios de los commodities y la demanda global en la segunda mitad de los años veinte. Argentina se benefició: exportaciones activas, capitales entrantes, retorno al patrón oro.
  • Era una cadena frágil: dependía de que el crédito estadounidense siguiera fluyendo. Cuando la Reserva Federal elevó la tasa de interés en 1928–29, el ciclo se interrumpió —y con él, la ilusión de prosperidad—.

La ilusión

La prosperidad de los años veinte no fue falsa en sí misma: la economía creció, la industria se expandió, el tipo de cambio se estabilizó. Pero sus bases eran prestadas —literalmente—.

Gerchunoff y Llach (2007), cap. 2.

[2.5] Un cambio de régimen

Este período definió una transición crítica en la historia económica argentina. Casi todos los historiadores coinciden en que es aquí donde se opera un cambio de régimen: el movimiento gradual desde la convergencia y prosperidad relativa hacia la divergencia y el atraso relativo. Algunos definen a 1929 como el punto de quiebre decisivo.

Gómez (2018).

[2.6] La desaceleración

  • El crecimiento de los años 20 fue de apenas 1,7% anual.
  • La inversión nunca recuperó el 15% del PBI del período de oro (fue baja justo en 1915–19 y 1930–34).
  • Mayor autarquía: caen la cuenta corriente/PBI, el capital extranjero/PBI y los términos de intercambio.

[2.7] La foto del período

Table 7.1. Finance and Development, 1900–1939.

Della Paolera y Taylor, en Gómez (2018). El PBI per cápita (1913=100) sube a 109 en 1925–29 y cae a 99 en 1930–34.

[2.8] El PBI y la manufactura en perspectiva larga

Producto bruto interno total y manufacturero, 1900–1945 (escala semilogarítmica).

Villanueva (1972), Gráfico 1. Crecimiento continuo sin ruptura en 1930: la manufactura de 1913 (3.050 M) llega a 6.244 M en 1929 y 11.823 M en 1946.

Bloque 3. El origen de la industrialización

[3.1] La historia oficial y sus problemas

  • La versión canónica: la industrialización argentina nació con la Gran Depresión (1930), cuando el colapso de las EXP forzó la sustitución de IMP. Problema: no mira los datos —o los mira con el sesgo ()“punto de quiebre”).

La ‘versión olímpica’

“A los latinoamericanos, con frecuencia, nos parece que nuestra historia de uso corriente en los círculos internacionales hubiera sido escrita desde el Olimpo; tal es el grado de bruma en los detalles y tal la aplicación forzada de esquemas teóricos preconcebidos.”

Villanueva y Gerchunoff-Llach: coincidencia y matiz

Gerchunoff y Llach coinciden con Villanueva en el diagnóstico sobre el origen de la industrialización: el crecimiento industrial fue real y anterior a 1930. Pero añaden una dimensión: ese proceso, verdadero y verificable, no alcanzó para sostener la convergencia relativa con los países ricos. El fenómeno industrial fue genuino; su suficiencia, discutida.

Villanueva (1972); Gerchunoff y Llach (2007), cap. 2.

[3.2] La industria nació en los años veinte

“La industria ‘moderna’ se inicia realmente en la década del veinte —especialmente en los últimos años de dicha década—, período en el que se observa un elevado nivel de inversión industrial y de importación de equipos para el mismo sector y la entrada de numerosas empresas extranjeras.”

Villanueva (1972).

  • En 1935, el 78% de la producción industrial venía de empresas fundadas antes de 1930.
  • En 1946, aún el 60% venía de firmas establecidas antes de la Depresión.

[3.3] El pico de inversión en maquinaria, 1924–1930

Inversión bruta fija: total, industrial y maquinaria y equipos, 1900–1945.

Villanueva (1972), Gráfico 3. El período 1924–1930 tiene el mayor promedio histórico de importación de maquinaria. La Depresión lo interrumpe; el nivel post-1935 queda por debajo.

[3.4] La oleada de empresas extranjeras

Principales empresas industriales extranjeras instaladas en Argentina, por sector y período de instalación.

Villanueva (1972), Cuadro 6. En 1921–1930 entraron 43 grandes empresas (vs. 13 en 1900–1920). Sectores principales: química, eléctrica, metales.

[3.5] Patentes extranjeras: tecnología importada

Patentes extranjeras registradas en Argentina, por década, 1900–1945.

Villanueva (1972), Cuadro 7. En los años veinte: 8.731 patentes —el 10,5× de la década anterior y el 2,1× de la siguiente—. Indicador de transferencia tecnológica masiva.

[3.6] Energía industrial: el termómetro más preciso

Período Consumo promedio anual (millones de kWh)
1910–1919 38,5
1921–1925 114,2
1927–1930 356,6
1931–1935 612,0
1936–1939 942,5

Villanueva (1972), Cuadro 5. El consumo se triplicó dos veces antes de 1930. La aceleración no nació con la Depresión.

[3.7] Participación sectorial: la transición continua

Participación de agricultura y manufactura en el PBN, 1900–1949 (%).

Villanueva (1972), Gráfico 2. Manufactura: 14,0% (1900–04) → 18,4% (1925–29) → 19,3% (1930–34) → 24,5% (1945–49). No hay inflexión en 1930: la tendencia es lineal.

Bloque 4. El sistema financiero que no alcanzó

[4.1] Monetización sí, crédito no

  • La economía se monetizó: cuentas de ahorro de 8% a 22%, monetización de 46% a 55% entre 1913–14 y 1928–29.
  • Pero la profundidad (M3/PBI) crecía sin traducirse en crédito: el crédito privado cayó en la guerra, se recuperó en los 20 y volvió a caer en la Depresión.

La paradoja financiera

Más depósitos no significaron más crédito a la inversión —la mejor medida del desarrollo financiero—.

[4.2] Dependencia de una sola entidad

  • El BNA concentraba 2/5 de todos los activos bancarios: sin banco central, cumplía un rol cuasi-público.
  • La mitad del stock de capital de 1913 era extranjero (mayormente británico). En los años veinte, el capital estadounidense comenzó a ganar terreno en el sector industrial —con menor vocación de largo plazo que el capital británico en infraestructura—.
  • El mercado de renta variable era casi inexistente: las empresas dependían de la banca comercial (corto plazo) y de sus propias utilidades (largo plazo).

[4.3] La restricción de capital

  • Sin capital extranjero entre 1914 y 1945, Argentina debía financiar su inversión con ahorro doméstico.
  • El sistema financiero no pudo: falló en sus dos tareas —movilizar más capital y asignarlo con eficiencia—.

Idea clave

Un mayor desarrollo financiero podía sumar hasta 0,5% de crecimiento anual. Argentina quedó muy lejos: la restricción de capital se volvió retraso económico.

[4.4] El BNA en perspectiva comparada

Indicador BNA (1920–27) Banco de Inglaterra Bancos EE.UU.
Reservas/Depósitos 28% 17% 21%
Capital/Activos 9% 10% 6%
Indicador Sistema arg. (1920–27) Sistema UK Sistema EE.UU.
Reservas/Depósitos 29%

Gómez (2018), Cuadros 7 y 9. El BNA era más líquido que sus pares anglosajones, pero la solvencia (capital/activos) se iba deteriorando por la presión del Estado.

Bloque 5. El frente externo y la vuelta al oro

[5.1] La balanza de pagos

  • Comportamiento diverso: positiva en 1919–21, negativa en 1921–24 (crisis internacional y deflación), positiva desde 1925.
  • El movimiento más notable: la cuenta capital se revierte de negativa a positiva —vuelve a entrar capital—.
  • La balanza comercial sigue superavitaria, pero con saldos más bajos que durante la guerra.

[5.2] El revival del patrón oro

  • La suspensión mundial de 1914–19 dio paso a un breve regreso al oro en la segunda mitad de los 20.
  • Fue un patrón oro lingote sin acuñación (idea de Ricardo): Gran Bretaña vuelve en 1925 y, hacia el fin de la década, casi 50 países operan bajo patrón oro.

Un patrón oro de cambio, no el clásico

El sistema restaurado era un gold exchange standard: los países sostenían reservas en libras y dólares, no solo en oro. Eso introducía un factor adicional de fragilidad: si la confianza en esas monedas caía, el sistema podía derrumbarse en cascada.

Gerchunoff y Llach (2007), cap. 2; Gómez (2018).

[5.3] El patrón oro reconstruido

  • La reconstrucción del patrón oro fue incompleta e inestable:
    • Gran Bretaña volvió en 1925 a la paridad de preguerra (4,86 $/£): una libra sobrevaluada que encareció las exportaciones británicas y deprimió su economía
    • Sin un verdadero prestamista de última instancia global, el sistema dependía de la coordinación entre la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra —coordinación que se rompió en 1928–29—.
  • El resultado fue un sesgo deflacionario que recorría todo el sistema: países atados a libras sobrevaluadas ajustaban con recesión, no con devaluación.

Argentina vs. Gran Bretaña

Argentina volvió al oro en 1927 a 2,27 $/£: aproximadamente la paridad de 1902, lo que implicaba una depreciación real moderada respecto al pico de preguerra. Menos distorsionante que la vuelta británica, pero igual de atada a un sistema frágil.

Gerchunoff y Llach (2007), cap. 2.

[5.4] La Caja en autorregulación (1919–27)

  • El papel moneda inconvertible con tipo de cambio flexible continuó hasta 1927.
  • La base monetaria no siguió a las reservas: en el 82% de las bajas y el 75% de las subas de reservas, la BM no varió.
  • Con la balanza de pagos positiva, en 1927 el tipo de cambio igualó al de 1902.

[5.5] Autorregulación: la nube

Gráfico IV.4. Dispersión base monetaria–reservas, ene-1919 a jul-1927.

Gómez (2018). Muchos puntos sobre el eje ΔBM = 0: la base no responde a las reservas.

[5.6] La vuelta al patrón oro (1927)

  • En 1927 se levanta la suspensión: durante 28 meses Argentina vuelve a un patrón oro convertible a 2,27.
  • Vuelve también el trilema macroeconómico.
  • Los datos confirman que en esos meses el país siguió la Currency School: correlación estricta entre reservas y base monetaria.

[5.7] Currency School: la recta

Gráfico IV.6. Dispersión base monetaria–reservas, ago-1927 a nov-1929.

Gómez (2018). Ahora los puntos se alinean: la base sigue a las reservas casi uno a uno.

[5.8] El FDC vuelve a financiar al Estado

  • Tras usar 20 millones durante la guerra, el remanente de 10 millones se destinó a pagar servicios de deuda en 1924.
  • Entre 1925 y 1928 se reintegraron los 30 millones… pero el origen de los fondos fue el Estado: se financió déficit acumulado vía un giro del Tesoro convertido a deuda en pesos.

Bloque 6. El Estado y el BNA

[6.1] Las cuentas públicas

  • Tras el equilibrio de 1920, las cuentas se deterioraron: el resultado financiero fue siempre negativo; el primario, positivo solo de 1923 a 1926.
  • Lo más importante: un aumento de la participación del Estado en la economía.

[6.2] El gasto público crece

Gráfico IV.10. Ingresos y gastos totales de la APN (% del PBI), 1919–28.

Gómez (2018). El gasto se despega de los ingresos —el pico de 1927 marca la brecha—.

[6.3] Los tres mecanismos de financiamiento

El Estado encontró tres vías para acceder al crédito del BNA más allá del límite legal del 20%:

  1. Letras de Tesorería (principal, 1921–27): redescuento de títulos del Tesoro; crecieron 21,3% anual entre 1915 y 1924; alcanzaron 280 millones de pesos (1926).
  2. Préstamos oficiales: Ley 10.350 (200 millones pesos oro para compra de granos, 1918); en declive desde 1920.
  3. Fondos públicos: inversión en títulos dentro del límite formal del 20%.

Gómez (2018), Gráfico 8.

[6.4] Los redescuentos en los años veinte

Evolución de los redescuentos del BNA, 1914–1928.

Gómez (2018), Gráfico 7. Niveles bajos hasta 1920; crecimiento acelerado 1921–1927 (pico: ~145 millones de pesos). Caída post-1927 coincide con el retorno al oro.

[6.5] El BNA sostiene el sistema

  • Desde 1923, el BNA usa fuertemente los redescuentos para sostener al sistema bancario: entre 1923 y 1928 representan del 15% al 30% de las reservas de los bancos.
  • Fuerte contraste con la guerra, cuando solo fueron importantes en 1914.

[6.6] El BNA financia al Estado

  • El BNA siguió siendo la principal fuente de financiamiento del Estado: saldos deudores por encima del límite legal, redescuento creciente de Letras de Tesorería y nuevas partidas.

El costo oculto

Financiar al Estado le impidió al BNA sostener su sólida posición de reservas —y lo dejó más expuesto cuando llegara el shock de 1929—.

[6.7] Lo que costó financiar al Estado

Gráfico IV.13. Razón reservas/depósitos del BNA: observada y contrafactuales, 1919–28.

Gómez (2018). Sin financiar al Estado (contraf. 2), el ratio habría sido ~30 puntos mayor; sin redescontar a otros bancos (contraf. 1), apenas 6.

[6.8] El BNA en perspectiva comparada

Indicador BNA observado BNA sin Estado (contrafact.) Banco de Inglaterra Bancos EE.UU.
Capital/Activos 10,2% 13,0% 10% 6%
Reservas/Depósitos 28% ~38% 17% 21%

Gómez (2018), Cuadros 9 y 10. El contrafactual eleva al BNA 3 puntos porcentuales en capital/activos (significativo al 5%). Sin la presión estatal, el BNA era la entidad más sólida del cuadro comparado.

Cierre

Ideas fuerza

  1. Los gobiernos radicales ampliaron la democracia política pero no reformaron la estructura agraria —el modelo agroexportador siguió intacto—. YPF fue la excepción, no la regla.
  2. La reforma arancelaria de 1923 (Alvear) y la oleada de inversión extranjera (1924–30) son el verdadero origen de la industria moderna argentina —no la Gran Depresión— (Villanueva).
  3. Los años 20 son el cambio de régimen: de la convergencia a la divergencia relativa. La desaceleración no fue coyuntural.
  4. La economía se monetizó, pero el sistema financiero no movilizó el crédito que la inversión necesitaba.
  5. La Caja pasó de la autorregulación (1919–27) a la Currency School con la vuelta al oro (1927–29).
  6. El Estado ganó peso y el BNA lo financió, a costa de su propia solidez —vulnerabilidad que quedará expuesta en 1929—.
  7. La prosperidad de los veinte fue en parte una ilusión (Gerchunoff y Llach): dependía de un orden internacional frágil —el Plan Dawes reciclaba deuda, no creaba riqueza genuina— y de una hegemonía británica ya en declive.
  8. El triángulo comercial Gran Bretaña-Argentina-Estados Unidos era el talón de Aquiles del modelo agroexportador: si Gran Bretaña perdía poder de compra y EE.UU. cerraba sus mercados, los precios de los commodities argentinos caerían —independientemente de lo que hicieran los gobiernos radicales—.

Preguntas para llevarse

  • Si volver al oro restauró la regla dura, ¿qué pasa cuando llegue un shock global?
  • ¿Fue el atraso un problema de política (radicales, elección de régimen) o de estructura (ahorro, capital, demografía, orden internacional)?
  • ¿Podían los gobiernos radicales haber reformado el modelo —o estaban prisioneros de una estructura internacional que no controlaban? ¿Cuánto margen de acción tenían?
  • ¿Habría seguido industrializándose Argentina sin la Depresión? ¿O el shock de 1929 fue necesario para completar el proceso de sustitución de importaciones?
  • Puente a la clase 08: en 1929 el mundo se derrumba —la Gran Depresión y el giro intervencionista—.

Bibliografía de la clase

Obligatoria

  • Gómez, M. (2018). Los avatares de la primera Caja de Conversión…, caps. 4 a 7.
  • Villanueva, J. (1972). El origen de la industrialización argentina. Desarrollo Económico, 12(47), 451–476.
  • Gerchunoff, P. y Llach, L. (2007). El ciclo de la ilusión y el desencanto. Ariel. Cap. 2: “Un mundo en busca de la estabilidad perdida”.

Complementaria

  • Gerchunoff, P. y Aguirre, H. (2006). La economía argentina entre la gran guerra y la gran depresión. CEPAL.

La bibliografía completa por unidad está en el programa de la asignatura.