U6. El Proceso

Reformas, tablita y deuda · Clases 25–26

Sebastian Freille

Universidad Nacional de Córdoba

Apertura

Dónde estamos

  • En marzo de 1976, la economía acumulaba inflación acelerada, deterioro fiscal y escasez de divisas. El Rodrigazo había quebrado la coordinación de precios y salarios.
  • El golpe del 24 de marzo derrocó a Isabel Perón. La dictadura suspendió la competencia política y desplegó el terrorismo de Estado.
  • Martínez de Hoz propuso estabilizar y cambiar las reglas de funcionamiento de la economía. Su gestión llegó hasta marzo de 1981; el régimen militar continuó hasta 1983.

Idea clave

La reforma financiera y la apertura cambiaron los incentivos. La estabilización cambiaria terminó dependiendo de capitales que podían salir mucho más rápido de lo que la producción podía adaptarse.

Gerchunoff y Llach (2007), cap. 8, pp. 350–361 y 373–377.

La pregunta de hoy

¿Por qué una estrategia que prometía bajar la inflación y mejorar la eficiencia terminó con crisis bancaria, corrida cambiaria y deuda externa?

Para ordenar la discusión

Vamos a distinguir lo que se quiso hacer, los instrumentos utilizados y los resultados. También vamos a separar las decisiones de 1976 de las de 1977 y 1978: la tablita no estuvo desde el primer día.

Mapa de las clases

  1. Bloque 1. El punto de partida: crisis, dictadura y proyecto económico.
  2. Bloque 2. La reforma financiera: depósitos, tasas, crédito y riesgo bancario.
  3. Bloque 3. La apertura: aranceles, protección y tipo de cambio real.
  4. Bloque 4. La estabilización: salarios, dinero y tablita cambiaria.
  5. Bloque 5. Las crisis: bancos, dólar, deuda y herencia para la democracia.

Programa 2024, capítulo 6, apartado 6.2. Primera clase: bloques 1–3. Segunda clase: bloques 4–5 y cierre.

Bloque 1. El punto de partida

[1.1] La economía de 1976

  • El problema inmediato era recuperar cierta previsibilidad: los precios se reajustaban con rapidez y mantener pesos tenía un costo creciente.
  • La restricción externa complicaba el pago de importaciones y obligaciones. El déficit fiscal agregaba necesidades de financiamiento.
  • Los precios relativos ya habían cambiado durante los últimos meses del peronismo. El nuevo equipo recibió una economía con salarios deteriorados y fuertes devaluaciones previas.

El punto de comparación

Mejorar respecto de marzo de 1976 era posible sin resolver la inflación crónica. Salir del descontrol y construir una estabilidad duradera eran tareas distintas.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 350–351 y 357–358.

[1.2] Un proyecto de poder

  • El régimen intervino sindicatos, restringió la negociación salarial y reprimió la protesta. Esa coerción modificó la capacidad de los trabajadores para defender sus ingresos.
  • La conducción económica cuestionaba la protección industrial, el crédito subsidiado y la intervención estatal en la asignación de recursos.
  • Canitrot interpreta la apertura como parte de un proyecto de disciplinamiento social: la competencia externa debía limitar la capacidad de empresas y sindicatos para negociar precios e ingresos.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 350–353; Canitrot (1981), pp. 131–134. El vínculo entre apertura y disciplinamiento se presenta como interpretación del autor.

[1.3] Objetivos y tensiones

Objetivo anunciado Instrumentos Tensión
Estabilizar Salarios, restricción monetaria, luego pauta cambiaria No todas las anclas podían sostenerse simultáneamente
Asignar mejor el ahorro Tasas libres y descentralización de depósitos La solvencia bancaria requería supervisión
Ganar eficiencia Menor protección y competencia importada La adaptación productiva demandaba tiempo y financiamiento
Reducir intervención Menos controles y subsidios Persistían gasto público, garantías y regímenes especiales

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 357–377. Síntesis de objetivos e instrumentos, no evaluación de sus efectos causales aislados.

[1.4] El mundo también cambió

  • La crisis del petróleo y la estanflación debilitaron la confianza en las políticas de demanda. Ganaron influencia el monetarismo y los enfoques de economía abierta.
  • La disponibilidad de crédito internacional ofrecía financiamiento para desequilibrios externos que antes obligaban a ajustar antes.
  • Hacia el final de la década, la política monetaria restrictiva de los países centrales elevó las tasas internacionales. Endeudarse dejó de ser tan barato.

Una oportunidad que podía revertirse

El acceso a préstamos permitía postergar el ajuste, pero también acumulaba compromisos en dólares. Financiar un desequilibrio no lo elimina.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 353–357 y 374–375.

[1.5] Una secuencia, varios planes

Etapa Instrumento dominante Problema posterior
1976 Contención salarial y liberación de precios La inflación bajó desde el pico, pero persistió
1977–1978 Tregua de precios, reforma financiera y restricción monetaria Tasas altas, recesión y tensiones cambiarias
1979–1980 Tablita y apertura Apreciación real, endeudamiento y fragilidad bancaria
1981–1983 Devaluaciones, refinanciaciones y rescates Recesión, socialización de riesgos y deuda externa

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 357–377. Fechas de aplicación: la tablita se anunció en diciembre de 1978 para comenzar en 1979.

Bloque 2. La reforma financiera

[2.1] El sistema heredado

  • Desde 1973 los depósitos se recibían por cuenta del Banco Central y el crédito se organizaba mediante redescuentos. Las tasas reguladas podían quedar muy por debajo de la inflación.
  • Con tasas reales negativas, los ahorristas buscaban alternativas y los deudores obtenían un subsidio implícito. El crédito formal era barato para quien conseguía acceder.
  • Convivían circuitos regulados, operaciones financieras menos controladas y títulos públicos ajustables. La regulación no alcanzaba a todos por igual.

Arnaudo (1986), cap. 6, pp. 97–103; Gerchunoff y Llach (2007), pp. 358–360.

[2.2] Qué cambió en 1977

Dimensión Antes de la reforma Nuevo esquema
Depósitos Centralización en el BCRA Cada entidad captaba recursos para prestar
Tasas Reguladas en el circuito formal Mayor libertad para pactarlas
Asignación Cupos, redescuentos y crédito dirigido Mayor peso de rentabilidad y captación
Competencia Segmentación y restricciones Expansión bancaria y competencia por fondos
Riesgo Fuerte intervención pública Amplia garantía con supervisión insuficiente

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 358–361. La reforma de 1977 fue un conjunto de disposiciones; su funcionamiento no se reduce a una sola ley.

[2.3] La promesa del crédito

01 Tasas reales atractivas Incentivo a colocar fondos en bancos 02 Más depósitos bancarios Recursos para financiar proyectos 03 Selección del crédito Evaluar rentabilidad y capacidad de pago 04 Inversión y productividad Resultado esperado de la reforma La conexión decisiva: captar más fondos no garantiza prestar mejor.
  • El banco debía distinguir rentabilidad del proyecto de capacidad de prometer intereses altos.
  • Los nuevos depósitos podían provenir de dólares o del circuito informal. Ese cambio de cartera no demostraba un aumento del ahorro nacional.

Elaboración didáctica a partir de Gerchunoff y Llach (2007), pp. 359–360. El diagrama representa la lógica esperada de la reforma.

[2.4] Nominal, real y en dólares

Rendimiento Qué compara Pregunta
Nominal en pesos Pesos recibidos / pesos colocados ¿Cuántos pesos gané?
Real Rendimiento nominal / aumento de precios ¿Cuánto poder de compra gané?
En dólares Rendimiento nominal / aumento del dólar ¿Cuántos dólares gané?

\[1+r=\frac{1+i}{1+\pi},\qquad 1+r_{USD}=\frac{1+i}{1+d}\]

  • \(i\): tasa nominal en pesos; \(\pi\): inflación; \(d\): devaluación. Todas corresponden al mismo período. Se omiten costos e impuestos.

Identidades financieras utilizadas para interpretar Gerchunoff y Llach (2007), pp. 360 y 364–367. Son rendimientos realizados; al decidir se trabaja con expectativas.

[2.5] Más depósitos, ¿más ahorro?

Indicador Punto inicial Punto final
Bancos 119, mayo de 1977 219, mayo de 1980
Depósitos a plazo / PBI 5,9 %, 1976 16,5 %, 1980
  • La intermediación formal ganó peso. La cantidad de bancos también creció por cambios en la estructura del sistema, no solamente por creación de ahorro.
  • El aumento de los depósitos no permite concluir cuánto creció la inversión productiva ni cuál fue la calidad de los préstamos.

Stock financiero y flujo real

Los depósitos son un activo financiero. El ahorro nacional es el ingreso que no se consume durante un período. No son la misma magnitud.

Gerchunoff y Llach (2007), p. 360. Los datos de bancos no incluyen todas las entidades financieras.

[2.6] El costo de prestar

  • Una entidad paga intereses por los depósitos, pero no puede prestar íntegramente esos fondos: mantiene reservas y afronta costos de operación y riesgo de impago.
  • Los encajes limitan la expansión del crédito. Si no reciben remuneración, amplían la diferencia necesaria entre la tasa que cobra el banco y la que paga.
  • Las disposiciones que compensaban el costo de los encajes buscaban moderar esa diferencia. Parte del costo podía reaparecer en el balance del Banco Central.

Una cuenta simplificada

Con depósitos por 100, encaje de 20 y costo de intereses de 10, prestar los 80 restantes exige cobrar 12,5 % sólo para cubrir esos intereses. Todavía faltan gastos y pérdidas por incobrables.

Gerchunoff y Llach (2007), p. 359; ejemplo propio, sin remuneración de encajes ni otras partidas. No reproduce las tasas ni los encajes históricos.

[2.7] Garantías e incentivos

01 Depósitos garantizados El ahorrista confía en el respaldo público 02 Menor control del ahorrista Menos vigilancia sobre el banco 03 Más riesgo en la cartera Captación cara y préstamos riesgosos 04 Pérdidas con respaldo público El riesgo termina en el Estado La garantía requiere supervisión: esta secuencia no es un resultado inevitable.
  • La garantía podía contener corridas, pero requería supervisión de carteras, capital y préstamos vinculados.
  • Con controles insuficientes, el banco podía captar fondos prometiendo tasas altas y canalizarlos hacia empresas del mismo grupo. El riesgo no desaparecía: cambiaba quién lo soportaba.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 360–361. Diagrama de incentivos, no descripción de todos los bancos.

[2.8] La deuda de las empresas

  • Las empresas debían financiar capital de trabajo a tasas que podían ser muy altas en términos reales. La costumbre de que la inflación licuara las deudas dejaba de ser una protección segura.
  • Una firma con ventas débiles podía pedir más crédito para pagar intereses. Eso sostenía transitoriamente los pagos, pero no corregía su rentabilidad.
  • Las empresas públicas también demandaban préstamos. Financiar su desequilibrio fuera del Tesoro no eliminaba la necesidad de recursos del sector público.

Liquidez y solvencia

Un préstamo puede resolver un vencimiento inmediato. Si los ingresos futuros no alcanzan para pagar la deuda, el problema es de solvencia y prestar más puede agravarlo.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 361–363 y 375–377.

Bloque 3. La apertura

[3.1] Dos aperturas

Apertura Qué facilita Precio decisivo
Comercial Comprar y vender bienes con el exterior Precio externo, dólar y arancel
Financiera Tomar préstamos y mover capitales Tasas, devaluación esperada y riesgo
  • Podían avanzar a ritmos distintos. Persistieron restricciones y plazos mínimos sobre los capitales antes de la liberalización más amplia de 1980.
  • El financiamiento externo podía sostener las importaciones aun cuando se deterioraba la rentabilidad de producir bienes transables.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 363–372; Canitrot (1981), pp. 134–135.

[3.2] La reforma arancelaria

Momento Cambio Alcance
Noviembre de 1976 Primera reducción importante Bajó protección, con márgenes todavía amplios
Diciembre de 1978 Cronograma hasta 1984 Preveía menores niveles y menor dispersión
1979–1980 Rebajas y aceleraciones Bienes de capital y objetivos antiinflacionarios
  • La apertura no fue uniforme: subsistieron regímenes especiales, promoción industrial y restricciones cuantitativas.
  • El cronograma anunciado y los aranceles efectivamente aplicados no deben tratarse como la misma serie.

Canitrot (1981), p. 138; Gerchunoff y Llach (2007), pp. 369–371. Se usa diciembre de 1978, verificado en Canitrot, para el anuncio del cronograma.

[3.3] Los aranceles en la fuente

Recorte de Canitrot, página 138, con aranceles industriales de 1976 a 1979 y valores programados para 1981 y 1984.

  • El universo excluye bienes con protección inferior al 25 % antes de 1976. Los dos últimos valores son programados.

Canitrot (1981), p. 138, recorte del original. No es un promedio de todos los bienes importados ni una tasa de recaudación aduanera.

[3.4] Protección sobrante

  • Supongamos un producto importado que, sin arancel, cuesta 100 y uno nacional que se vende a 140.
  • Con arancel de 100 %, el importado llega a 200. Si el arancel baja a 60 %, llega a 160: todavía es más caro que el nacional.
  • La rebaja reduce el margen de protección, pero no obliga inmediatamente a bajar el precio local. El efecto cambia cuando el importado se acerca a 140.

No toda rebaja se vuelve competencia efectiva

El arancel legal puede ser alto sin que la industria use toda esa protección. Para evaluar una reducción importa la distancia entre precio interno y precio importado.

Ejemplo didáctico de protección excedente, basado en Canitrot (1981), pp. 138–142, y Gerchunoff y Llach (2007), pp. 370–371. Valores ilustrativos.

[3.5] Arancel y dólar

El precio de un bien importado, antes de otros costos, es:

\[P_m=eP_m^*(1+t_m)\]

Ejemplo Dólar \(e\) Arancel \(t_m\) Precio en pesos
Situación inicial 100 50 % 150
Sólo baja el arancel 100 20 % 120
También sube el dólar 125 20 % 150
  • Se fija \(P_m^*=1\). La competitividad también depende de cuánto aumenten los costos y precios nacionales.

Elaboración didáctica. \(e\): pesos por dólar; \(P_m^*\): precio externo; \(t_m\): arancel. Gerchunoff y Llach (2007), pp. 371–372. No son datos históricos.

[3.6] El tipo de cambio real

\[q=\frac{eP^*}{P}\]

  • \(e\) es el precio del dólar, \(P^*\) un índice de precios externos y \(P\) el índice interno. Con esta definición, una caída de \(q\) es una apreciación real.
  • Si el dólar aumenta menos que los precios internos, descontada la inflación externa, producir localmente se encarece frente al exterior.
  • Puede haber devaluación nominal y, al mismo tiempo, apreciación real. Que el dólar suba no alcanza para saber si quedó caro o barato.

Definición analítica para leer Gerchunoff y Llach (2007), pp. 364–372. La medición cambia según los índices de precios y ponderaciones utilizados.

[3.7] Comercio y apreciación

Gráfico original de exportaciones, importaciones y tipo de cambio real entre 1976 y 1980. La apreciación coincide con la reversión del saldo comercial.

Gerchunoff y Llach (2007), p. 372. Barras: exportaciones e importaciones, millones de dólares; línea: tipo de cambio real deflactado por IPM, 1976=100, eje derecho. Fuente original: Winograd (1984) y apéndice del libro.

[3.8] Efectos desiguales

  • Los exportadores agropecuarios recibieron al comienzo el beneficio de menores retenciones. La expansión agrícola también recogía cambios productivos anteriores.
  • Para parte de la industria, la combinación de apertura, apreciación y crédito caro comprimió márgenes. Las ramas protegidas por regímenes especiales tuvieron otra trayectoria.
  • Comprar equipos importados más baratos podía facilitar inversión. Eso no garantizaba que la demanda, el costo financiero y los precios relativos justificaran ampliar producción local.

No atribuir todo a una sola medida

La caída industrial no identifica por sí sola el efecto del arancel. Importan también el dólar real, la actividad interna, el financiamiento y las diferencias entre sectores.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 369–373.

Balance de la primera clase

  1. La reforma financiera recuperó intermediación, pero combinó competencia por fondos con garantías y controles insuficientes.
  2. La apertura comercial fue gradual y desigual. Su impacto dependió de la protección excedente y del tipo de cambio real.
  3. El financiamiento externo podía sostener la expansión y, al mismo tiempo, acumular vulnerabilidades.

La conexión que falta

Ahora hay que explicar por qué el gobierno eligió desacelerar el dólar mientras la inflación seguía alta. Ahí entra la tablita.

Bloque 4. La estabilización

[4.1] El ancla salarial

  • En 1976 se liberaron precios y se contuvieron salarios. El salario real cayó abruptamente, reduciendo consumo y costos laborales.
  • La contracción de la demanda y las devaluaciones heredadas ayudaron a recuperar el saldo comercial. Un crédito del FMI alivió los pagos inmediatos.
  • La inflación descendió desde el descontrol de comienzos de año, pero se estabilizó en niveles todavía muy altos. La baja salarial no produjo estabilidad duradera.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 357–358. El registro de 2,7 % mensual de junio de 1976 fue excepcional y no representó la trayectoria posterior.

[4.2] La tregua de precios

  • En 1977 el gobierno recurrió a una tregua de precios de 120 días, pese a su orientación favorable a la liberalización.
  • También utilizó rebajas arancelarias para presionar sobre sectores cuyos aumentos consideraba excesivos.
  • La tregua fue un recurso transitorio. Al terminar, reaparecieron aumentos elevados y ganó lugar el intento de controlar la cantidad de dinero.

Las etiquetas ayudan poco

La misma gestión combinó controles, liberalización y distintos tipos de anclas. Conviene preguntar qué instrumento operaba en cada momento.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 358 y 362; Canitrot (1981), pp. 135 y 150.

[4.3] El intento monetario

  • Después de la reforma financiera, el gobierno intentó moderar la creación de dinero y financiar desequilibrios públicos en el mercado de crédito.
  • Entre junio y noviembre de 1977, Gerchunoff y Llach registran una expansión monetaria de 2,6 % mensual, frente a aumentos de precios cercanos al 10 % mensual.
  • Las tasas reales se elevaron y la actividad cayó. El programa encontraba una inflación que no acompañaba rápidamente la desaceleración monetaria.

La transición también tiene costos

Si precios y expectativas tardan en ajustarse, una contracción de saldos reales puede encarecer el crédito y reducir producción antes de lograr la baja inflacionaria buscada.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 362–363. Las cifras corresponden al intervalo indicado, no a todo 1977.

[4.4] Dinero y dólar

01 Restricción monetaria Suben las tasas 02 Ingreso de capitales Llegan dólares buscando el rendimiento en pesos 03 Intervención del BCRA Compra dólares para sostener la paridad La compra de divisas emite pesos y contrarresta la restricción
  • Con movilidad de capitales e intervención cambiaria, controlar simultáneamente dólar y dinero resultaba difícil.
  • Esterilizar la emisión podía demorar el ajuste, con costos. Los controles de capital también modificaban el mecanismo.

Gerchunoff y Llach (2007), p. 363. Esquema simplificado del conflicto entre meta monetaria y objetivo cambiario.

[4.5] El giro de 1978

  • En mayo de 1978 disminuyó la intervención cambiaria y se buscó sostener el control monetario. La inflación continuó alta mientras se apreciaba la moneda en términos reales.
  • En diciembre llegó otro cambio: usar la trayectoria futura del dólar para orientar la formación de precios.
  • El 20 de diciembre de 1978 se anunció la tablita. La pauta inicial cubría ocho meses de 1979, con devaluaciones mensuales decrecientes.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 363–364.

[4.6] Qué era la tablita

Pieza Funcionamiento Resultado esperado
Dólar futuro Cotizaciones anunciadas por adelantado Menor incertidumbre cambiaria
Devaluación decreciente De 5 % mensual en enero a 3,7 % en agosto de 1979 Desaceleración de precios transables
Otras pautas Salarios mínimos, tarifas y crédito doméstico Coordinar costos y expectativas
Apertura Competencia externa y rebajas arancelarias Limitar aumentos de precios locales

No era un dólar fijo

El tipo de cambio seguía aumentando. El compromiso consistía en anunciar cuánto aumentaría y reducir gradualmente ese ritmo.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 363–364.

[4.7] La convergencia esperada

Para un bien transable, con arancel y márgenes constantes:

\[1+\pi_T=(1+d)(1+\pi^*)\]

  • \(\pi_T\): inflación del transable; \(d\): devaluación; \(\pi^*\): inflación externa. La suma \(\pi_T\approx d+\pi^*\) es una aproximación.
  • La competencia importada debía acercar el precio nacional al precio externo convertido a pesos.
  • Extender ese resultado a toda la inflación requería que también se ajustaran los no transables, salarios, márgenes y expectativas.

Formalización didáctica de Gerchunoff y Llach (2007), pp. 364–366. La relación exacta evita sumar porcentajes elevados como si el término cruzado fuera nulo.

[4.8] La divergencia observada

Gráfico original de tasas trimestrales de inflación local, inflación internacional y devaluación durante 1979 y 1980. La inflación local permanece por encima de la pauta cambiaria más inflación externa.

  • Bajar la tasa de devaluación no hizo bajar al mismo ritmo todos los precios. La diferencia acumuló apreciación real.

Gerchunoff y Llach (2007), p. 365, gráfico con fuente en Canitrot (1981). Tasas trimestrales: no comparar directamente con las pautas mensuales de la diapositiva anterior.

[4.9] Por qué no convergían

Explicación Mecanismo Límite
Demanda elevada Gasto privado y público presionaba precios Explica mejor 1979 que la recesión posterior
Inercia Contratos y decisiones seguían la inflación pasada La pauta cambiaria no reescribía todos los contratos
No transables Menor competencia externa directa Sus precios no seguían automáticamente al dólar
Credibilidad Se esperaba una corrección futura El anuncio no eliminaba el riesgo de devaluación

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 365–367. Son mecanismos discutidos en la bibliografía, no una descomposición cuantitativa del episodio.

[4.10] La cuenta del atraso

Supongamos durante un año 60 % de devaluación, 10 % de inflación externa y 160 % de inflación interna:

\[\frac{q_1}{q_0}=\frac{1,60\times1,10}{2,60}=0,677\]

  • El dólar sube 60 %, pero el tipo de cambio real cae 32,3 %.
  • Un precio local que sube 160 % aumenta 62,5 % medido en dólares: \(2,60/1,60-1\).

El dólar subía… y quedaba atrás

La apreciación puede ocurrir con un dólar que sube, si queda detrás de la relación entre precios internos y externos.

Ejemplo didáctico con cifras redondeadas, no estimación del tipo de cambio real histórico. Gerchunoff y Llach (2007), pp. 364–366.

[4.11] La cuenta de la bicicleta

Operación ilustrativa Si se cumple la pauta Si hay un salto cambiario
Capital inicial US$ 1.000 US$ 1.000
Dólar inicial 100 pesos 100 pesos
Colocación en pesos 100.000 100.000
Saldo con interés de 10 % 110.000 110.000
Dólar al salir 105 pesos 130 pesos
Dólares recuperados 1.047,62 846,15
  • Ganancia de 4,76 % o pérdida de 15,38 % en dólares. El resultado depende del dólar de salida, además de la tasa cobrada.

Ejemplo propio para un mismo período, sin impuestos, comisiones ni incumplimiento bancario. Si la operación se financia con deuda externa, también debe descontarse su interés. Gerchunoff y Llach (2007), pp. 364–367.

[4.12] El auge de 1979

  • El PBI creció 7,7 % en 1979, según Gerchunoff y Llach. La demanda se recuperó y las tasas reales fueron negativas durante parte del año.
  • La persistencia de inflación contribuyó a esa baja de tasas reales. No todo el alivio financiero provenía de una menor prima de riesgo.
  • La expansión coexistía con apreciación y endeudamiento. Un buen año de actividad no resolvía la sostenibilidad de la combinación de políticas.

El dato y su interpretación

El crecimiento observado fue real. Para evaluar el programa hay que mirar también qué compromisos y desajustes se acumulaban durante el auge.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 364 y 366.

Bloque 5. Bancos, dólar y deuda

[5.1] La crisis bancaria

  • En 1980, la liquidación del Banco de Intercambio Regional marcó un punto de quiebre. Cayeron otras entidades y la desconfianza alcanzó al sistema.
  • Los préstamos riesgosos y vinculados habían debilitado balances. Las altas tasas y las dificultades de los deudores agravaban las pérdidas.
  • La intervención del BCRA evitó que todo el ajuste recayera inmediatamente sobre depositantes, pero trasladó costos y necesidades de liquidez al sector público.

El banco y sus deudores

Un préstamo es un activo del banco, pero vale lo que el deudor puede pagar. Renovarlo o capitalizar intereses no vuelve solvente al cliente.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 360–361 y 367.

[5.2] La crisis del dólar

01 Dudas sobre bancos y pauta cambiaria Se debilita la confianza 02 Salida de depósitos y compra de dólares Los fondos buscan cobertura 03 Pérdida de reservas y suba de tasas Se encarece defender la pauta 04 Deudas impagables y recesión Empeoran los balances La fragilidad se refuerza
  • Defender la pauta podía exigir tasas que debilitaban todavía más a los deudores.
  • Devaluar aliviaba algunos precios relativos, pero encarecía las deudas en dólares de quienes cobraban ingresos en pesos.

Elaboración didáctica a partir de Gerchunoff y Llach (2007), pp. 367 y 373–377. Interacción entre fragilidad bancaria y cambiaria.

[5.3] La salida de la tablita

  • Durante 1980 se deterioró la confianza. La proximidad del reemplazo de Videla por Viola agregó incertidumbre sobre la continuidad del programa.
  • En febrero de 1981, una devaluación no prevista de 10 % quebró la pauta. Siguieron fuga de capitales y pérdida de reservas.
  • Martínez de Hoz dejó una economía recesiva, endeudada y con inflación persistente. Sigaut recibió problemas que no podían resolverse sólo con cambiar el precio del dólar.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 367 y 373–374. La ruptura de la pauta precedió al relevo presidencial de marzo.

[5.4] Las deudas no eran iguales

Deuda Quién debe Qué la encarece
Privada en pesos Empresas y familias Tasa real alta, caída de ventas e ingresos
Privada en dólares Empresas y bancos Devaluación, tasa internacional y vencimientos
Pública interna Tesoro y otras entidades públicas Costo financiero y dificultad de refinanciación
Pública externa Estado y empresas públicas Intereses en dólares y falta de crédito externo
  • La inflación puede reducir una deuda nominal fija en pesos. No crea los dólares necesarios para pagar al exterior.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 374–377. Clasificación analítica simplificada: moneda, residencia del acreedor y sector deudor son dimensiones distintas.

[5.5] La sucesión de ministros

Gobierno Conducción económica Orientación y restricciones
Viola, 1981 Sigaut Devaluaciones, cambios cambiarios y seguros de cambio
Galtieri, 1981–1982 Alemann Intento contractivo; guerra y crisis externa
Bignone, 1982 Dagnino Pastore Refinanciación y alivio de deudas internas
Bignone, 1982–1983 Wehbe Continuidad de rescates y salida electoral
  • Se revirtieron instrumentos centrales de Martínez de Hoz. La debilidad política redujo el margen para un programa consistente y duradero.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 373–377. Períodos de gestión resumidos por año.

[5.6] El shock externo

  • La suba de tasas internacionales aumentó el servicio de una deuda que ya era elevada. La recesión dificultó generar recursos para pagarla.
  • La crisis latinoamericana de 1982, con México como episodio decisivo, interrumpió el acceso al nuevo financiamiento.
  • Malvinas agravó la situación política y externa argentina, pero la crisis de deuda tuvo una dimensión regional y financiera que excedía la guerra.

Cambio de régimen financiero

Antes se podía cubrir parte de los vencimientos con nuevos préstamos. Después hubo que generar divisas, renegociar o acumular atrasos. El ajuste dejó de poder postergarse del mismo modo.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 374–376.

[5.7] El problema fiscal

  • Financiar el déficit con deuda, en lugar de emisión inmediata, podía ayudar a contener dinero hoy y aumentar los pagos de intereses mañana.
  • El ajuste inicial no produjo equilibrio permanente. Persistieron inversión pública, gastos militares y desequilibrios de empresas estatales.
  • Las garantías bancarias, refinanciaciones y coberturas cambiarias agregaron obligaciones que no se veían completas mirando sólo el presupuesto del Tesoro.

Dónde mirar

El costo fiscal de una política puede aparecer en el Tesoro, las empresas públicas o el Banco Central. Cambiar el lugar donde se registra no elimina el costo para el conjunto del Estado.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 375–377. No se suman series con distinta cobertura institucional.

[5.8] Licuar deuda interna

  • En 1982 se refinanciaron deudas internas con tasas reguladas inferiores a la inflación. El valor real de las obligaciones cayó.
  • Los bancos recibieron asistencia del BCRA en condiciones que facilitaban esa refinanciación.
  • El alivio favoreció a deudores y ayudó a los balances bancarios, pero trasladó pérdidas a tenedores de activos en pesos y al sector público.

Una cuenta sencilla

Si una deuda pasa de 100 a 150 y los precios pasan de 100 a 300, su valor real queda en la mitad del inicial: \(1,50/3=0,50\). La pérdida de alguien es la contrapartida del alivio de otro.

Gerchunoff y Llach (2007), p. 377. Ejemplo ilustrativo de licuación, sin reproducir tasas históricas.

[5.9] Los seguros de cambio

  • A partir de 1981, mecanismos de cobertura permitieron a deudores privados limitar el costo en pesos de sus obligaciones externas.
  • Cuando la devaluación superaba lo cubierto por pagos y primas, el sector público absorbía parte de la diferencia. Las operaciones y refinanciaciones posteriores ampliaron esa transferencia.
  • La llamada estatización de deuda privada fue un proceso. No conviene reducirla a una sola decisión, fecha o funcionario, ni confundirla con toda la deuda externa pública.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 374 y 377. Se distingue transferencia de riesgo cambiario de sustitución formal del deudor.

[5.10] ¿Quién paga la diferencia?

Ejemplo de cobertura Pesos
Deuda externa US$ 1.000
Costo pactado a 100 pesos por dólar 100.000
Costo de conseguir los dólares a 200 200.000
Diferencia antes de primas 100.000
  • Si el deudor entrega 100.000 pesos y el sector público debe obtener los US$ 1.000, alguien debe financiar los otros 100.000.
  • Se protegió al deudor del salto cambiario. El acreedor externo sigue reclamando dólares, no los pesos pactados localmente.

Ejemplo didáctico del riesgo transferido, sin primas, intereses ni detalles contractuales. No reproduce un contrato histórico. Gerchunoff y Llach (2007), pp. 374 y 377.

[5.11] La herencia de 1983

  • La deuda externa rondaba US$ 45.000 millones. Cerca del 70 % correspondía al Estado, frente a alrededor del 50 % unos años antes, según Gerchunoff y Llach.
  • El gobierno democrático necesitaba conseguir recursos fiscales y divisas en una economía con inflación alta y poco acceso al crédito.
  • La recesión de 1981–1982 había reducido el producto aproximadamente 9 %. La recuperación posterior no borraba esa pérdida ni los compromisos financieros.

La doble transferencia

Para pagar deuda pública externa hay que transferir recursos del sector privado al Estado y de la economía al exterior. Superávit comercial y capacidad fiscal no son sinónimos.

Gerchunoff y Llach (2007), pp. 374 y 377–379, y apertura del cap. 9. Cifras redondeadas del texto.

[5.12] El balance en la fuente

Gráfico original de Gerchunoff y Llach sobre crecimiento e inflación durante 1973–1983, con fuertes oscilaciones de actividad e inflación elevada.

Gerchunoff y Llach (2007), p. 379, gráfico «Un proceso negativo». Crecimiento del PBI e inflación minorista, escalas separadas. No interpretar la distancia entre curvas como una diferencia en puntos porcentuales.

Cierre

Ideas fuerza

  1. La dictadura aplicó distintas estrategias antiinflacionarias. La tablita fue una etapa, no todo el programa desde 1976.
  2. Liberalizar tasas con garantías amplias y supervisión insuficiente creó incentivos para asumir riesgos.
  3. Aranceles y dólar real actuaron conjuntamente sobre la producción y el comercio.
  4. La falta de convergencia inflacionaria volvió frágil la pauta cambiaria. La crisis bancaria reforzó la corrida contra el peso.
  5. Los rescates redistribuyeron pérdidas y dejaron una deuda que condicionó a la democracia.

Preguntas para llevarse

  • ¿Por qué aumentar depósitos a plazo no equivale a aumentar ahorro nacional?
  • ¿Cuándo una rebaja arancelaria deja intacto el precio del producto nacional?
  • ¿Cómo puede subir el dólar mientras se aprecia el tipo de cambio real?
  • ¿Por qué rescatar bancos puede complicar la defensa de una pauta cambiaria?
  • ¿Qué distingue licuar deuda en pesos de absorber el riesgo de una deuda en dólares?
  • ¿Por qué un superávit comercial no garantiza que el Estado pueda pagar su deuda?

Lecturas

  • Gerchunoff, P. y Llach, L. (2007). El ciclo de la ilusión y el desencanto, cap. 8, «Vértigo económico en tiempos violentos (1973–1983)», especialmente pp. 350–379. Cap. 9 para la herencia recibida por Alfonsín.
  • Canitrot, A. (1981). «Teoría y práctica del liberalismo. Política antiinflacionaria y apertura económica en la Argentina, 1976–1981». Desarrollo Económico, 21 (82), 131–189. Texto en CEDINPE–UNSAM.
  • Arnaudo, A. (1986). Cincuenta años de política financiera argentina, 1934–1983, cap. 6, pp. 97–103, para el sistema heredado de 1973.

La próxima etapa

La democracia recibe demandas de recuperación salarial y crecimiento, pero también compromisos externos y un Estado con dificultades para financiarlos. ¿Cómo estabilizar en esas condiciones?

  • Machinea, J. L. (1990). Stabilization under Alfonsin’s Government: A Frustrated Attempt, Documentos CEDES 42: lectura del programa para el bloque siguiente.
  • El capítulo 9 de Gerchunoff y Llach permite seguir esa transición y ubicar el Plan Austral.

Programa 2024, capítulo 6, apartado 6.3. Machinea se propone para la próxima etapa; no se lo utiliza como fuente directa de los episodios de 1976–1983.